A través de la práctica del Karatedo, como en otras artes marciales tradicionales, el practicante comienza un trabajo de perfeccionamiento de sí mismo, basado en el instinto de superación constante.

Ese instinto de superación luego deberá ser volcado en otros ámbitos de la vida: trabajo, escuela, familia, etc.

Estos tres aspectos bien definidos en la práctica del Karatedo son:

ASPECTO FÍSICO: Este aspecto va ligado a la parte deportiva, se refiere al trabajo físico del arte marcial, en donde aprendemos a trabajar los músculos del cuerpo a través de los ejercicios repetitivos. La buena adaptación a estos ejercicios nos serán de gran ayuda en la incorporación de técnicas y posiciones que realizaremos siempre en forma gradual. Se realizan ejercicios de potencia y fortalecimiento del cuerpo que nos servirán para poder aprender a ejecutar las técnicas de manera más efectiva y correcta.

ASPECTO DEFENSIVO: Como el Karatedo surgió como un medio de defensa, a través de la práctica rigurosa de sus técnicas, aprendemos conocer nuestras verdaderas habilidades y limitaciones en la lucha. El Karatedo es un método de ataque y defensa basado principalmente en la utilización adecuada de nuestro cuerpo. Existe en el Karatedo un gran númeor de técnicas de manos y pies que sirven para ejecutar golpes sobre determinados lugares de la anatomía del adversario. El Karatedo es una interacción de brazos y piernas, sirviendo ambas extremidades indiferentemente tanto para detener un ataque como para atacar.

ASPECTO FILOSÓFICO: El Karatedo es un Arte que, a través de su práctica a conciencia, y con el tiempo, nos permite conocernos a nosotros mismos, para poder perfeccionarnos.

Por eso es muy importante ingresar a él de manera gradual: poco a poco, con paciencia.

Hablar de Karatedo es hablar de una filosofía de vida, de una manera de afrontar los retos diarios. Por esto cuando se educa a una persona en el Karatedo no sólo se enseña la técnica, también le transmitimos este mensaje, lo preparamos para la vida, fundamentados en un respeto y una moral ciudadana. Esto es el Do, la senda filosófica. Por esto, se dice que una persona no tiene una edad límite para practicar Karatedo.

Esta parte filosófica es la que hace la GRAN DIFERENCIA entre el arte marcial tradicional y los deportes de contacto. Cualquiera puede practicar un deporte de contacto, competir y ser un buen atleta por muchos años, pero eso tiene un límite cronológico.

Sin embargo, el aprendizaje basado en el Do del arte marcial no tiene límites temporales. Una persona puede practicar Karatedo a los 5, a los 15, a los 30, 60 años o más y su aprendizaje y progreso físico estará relacionado directamente a su capacidad física en función de su edad. Sin embargo, en el aprendizaje en el Camino Filosófico (Do) no tendrá influencia alguna la edad de la persona, sino sus deseos de superación y desarrollo personal, siempre a través de la práctica adecuada y guiada por un instructor capacitado.

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